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Carlos Arias


El trabajo es nuestra segunda familia y, en él, no puedo olvidar a esa persona a quien prometí amar el resto de mi vida y quien, además, me regaló mi mayor motivación personal y profesional: Mateo.

Las cosas han cambiado, las empresas han crecido, la cantidad de colaboradores ha aumentado, las leyes se han modificado… el Derecho Laboral tiene hoy múltiples retos que abordar y cada vez que logro llevar un caso a buen puerto, la satisfacción es enorme. Para mí, un cliente feliz es el mejor pago que podemos recibir.

Soy Carlos Andrés Arias Arias y mi vida laboral empezó en el 2002, en Oller Abogados: un lugar que se ha vuelto una forma de vida tanto para nosotros como para quienes buscan nuestros servicios.

El éxito de este grupo radica en la capacidad de hacer amigos en donde otros verían un cliente más; en entender que lo último que quiere una persona que contrata asesoría legal es abrir un nuevo portillo de inquietud, desconfianza y congojas. Aquí sabemos que, quien recurre a nosotros, busca aliviarse de una carga y liberar un poco de tiempo mientras deja en nuestras manos sus preocupaciones legales.

Todos queremos y necesitamos tiempo libre. Yo fui basquetbolista, a veces juego tenis y, de vez en cuando, “pateo una bola” –por no decir que juego fútbol- pero, en general, me gusta todo lo que sea deporte. Disfruto leer sobre temas de Derecho y analizar sentencias, convencido de que es una buena forma de aprender.

Tengo un hijo que nació en 2013 con quien ahora también invierto mi tiempo fuera de la oficina. Él me hará esperar un poco antes de pensar en regresar a la academia para una especialización que tengo en mente.