Fecha
abril 6th
Autor
La libertad de prensa
La libertad de prensa
Fecha
abril 6th
La libertad de prensa informa, une y vigila. Pero tiene límites.
Bajo la expresión libertad de prensa se engloban, de manera genérica, todos los tipos de impresos . Es decir, dentro de ella se incluyen los siguientes aspectos: impresión, edición, circulación de periódicos, hojas sueltas, avisos, afiches, folletos, revistas y publicaciones de toda clase. Al lado de las manifestaciones tipográficas, se consideran también incluidas en esta libertad la litografía, la fotografía, la dactilografía, etc, cuando tales medios sirvan como vehículo de difusión, en varios ejemplares, de palabras, signos y dibujos.
La libertad de prensa se traduce en el derecho para los administrados, de buscar y difundir, en forma escrita, las informaciones y las ideas a un número indeterminado de personas. En otros términos, esta libertad se manifiesta en el derecho a comunicar libremente información que versa sobre hechos, o tal vez más restringidamente, sobre aquellos hechos que pueden considerarse noticiosos. Por ello, está evidentemente sujeta a las mismas limitaciones que la libertad de expresión.
En el mundo moderno la prensa cumple tres funciones básicas: a) de información; b) de integración de la opinión y c) de control del poder público.
En primer lugar, la misión por antonomasia de la prensa es informar sobre los hechos y acontecimientos que ocurren en el mundo externo. Para ello, la prensa tiene que recurrir a varios medios, tales como las agencias noticiosas, o sus propios reporteros, etc.
En segundo término, cumple una importantísima función integradora, ya que coadyuva en la formación y articulación de la “opinión pública”, en relación con los acontecimientos del mundo exterior. Esta función consiste en unificar la pluralidad de opiniones particulares en una gran corriente de opinión, estimulado, de esa manera, la integración social.
Finalmente, cumple una función de control respecto del poder público, en el sentido de se que convierte en permanente guardián de la honestidad y del correcto manejo de los asuntos públicos. En efecto, las informaciones constantes que brinda sobre las actividades públicas evitan abusos y corrupción, porque mantiene movilizados a los diferentes grupos contra aquellos funcionarios públicos que tienden a utilizar su cargo para fines espurios.
Dentro de esta óptica se ha desarrollado el periodismo investigativo, el cual sólo es legítimo, a condición de que tamice la información recabada y que las conclusiones que extraiga de ellas estén fundamentadas en probanzas verosímiles y comprobables objetivamente. De lo contrario, su ejercicio no sólo puede incurrir en la violación de honras ajenas sin ningún fundamento razonable, sino, además, en violación de principios éticos elementales, pues la libertad de prensa no es sinónimo de derecho a injuriar.
Ruben Hernandez
Brindo soluciones claras en un área compleja: la de sus Derechos Fundamentales. Así de simple, poderoso y Relevante. Todo desde mi enfoque profundo y experto.